Por: Juan Carlos Sánchez Albarrán

Después de tantas especulaciones, que si se iba al fútbol portugués con dos de sus compatriotas o si permanecía en el Club América, el día 13 de agosto, Raúl viajó a Madrid para ser presentado como nuevo jugador del Atlético de Madrid para las siguientes seis temporadas.

Jiménez se presentó con el América, fue a la cancha del mítico Estadio Azteca y ahí vivió su último entrenamiento como americanista. Posteriormente, en las instalaciones del Club, le organizaron un asado para despedir al ariete y desearle éxito en su nueva etapa como colchonero.

Raúl Alonso Jiménez, ídolo americanista, emigra al viejo continente con un título de liga con las águilas, la medalla de oro conseguida con la Selección Mexicana en los pasados Juegos Olímpicos Londres 2012 y con la dicha y experiencia de haber jugado su primer Mundial en Brasil 2014.

Alrededor de las 18:40 Raúl Jiménez llegaba al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) para tomar el vuelo que lo llevaría a la capital española para realizar su sueño de triunfar con el actual campeón de la liga BBVA.

Entre tanto alboroto por los distintos medios de comunicación, en un principio a su llegada, Jiménez no podía descender de su vehículo para realizar los trámites necesarios y abordar su vuelo. Su padre se acercó al vehículo y le pidió a todos los camarógrafos y reporteros que le permitieran a su hijo salir del auto, bajar sus maletas y después de que documentaran las maletas y el jugador tuviera su pase de abordar, atendería a los medios, ya que por la hora, no le quedaba mucho tiempo y existía la posibilidad de que perdiera el vuelo.

El ariete mexicano, fue literalmente acechado hasta la parte de los mostradores de las aerolíneas por todos y cada uno de los medios de comunicación, quienes en un principio no entraron a dicha área de la terminal 1.

Los fans y seguidores del jugador lo siguieron hasta los mostradores de Ibería, aerolínea por la cuál viajaría a Madrid y ahí junto con los elementos de seguridad del AICM, comenzaron las fotos y los autógrafos por parte del jugador.

Los medios, intentando buscar la nota y conseguir palabras por parte del ídolo americanista, también llegaron hasta los mostradores de la aerolínea y de nuevo comenzaron los alborotos. Empujones entre todos los camarógrafos y los fans que seguían esperando su turno para que Jiménez les firmara alguna playera o un cuaderno, los elementos de seguridad no tuvieron opción mas que acordonar el área y sólo permitir el acceso de los familiares del jugador.

Los padres, el hermano, los abuelos y los tíos del jugador lo despidieron y le desearon mucha suerte en la nueva etapa que estaba por comenzar en la carrera del jugador. Con lágrimas en los ojos, Raúl se despidió de sus familiares y les agradeció el apoyo incondicional que le han brindado en los 17 años que estuvo como jugador del América y ahora en su inicio como jugador del Atlético de Madrid.

Raúl Alonso Jiménez de 23 años se une al legado que Hugo Sánchez y Luis García dejaron en el conjunto colchonero, quienes arribaron al club teniendo la misma edad.

No me queda más que desearle el mayor de los éxitos a un jugador que tiene todas las cualidades para poder triunfar en una liga de mucha exigencia, misma en la que el mismo Hugo Sánchez en su etapa como jugador del Real Madrid consiguió cinco pichichis, trofeo que se le otorga al máximo goleador de la liga española.

Y como olvidar la magnífica etapa de Rafael Márquez con el Barcelona con el cuál ganó absolutamente todas las competiciones en Europa.

 Por fin llegó el día, ahora es el turno de Raúl, quien reúne las características necesarias para escribir su propia historia y dejar huella en el Atlético de Madrid.


La suerte es para los perdedores... ¡Éxito crack!