Después de tantos análisis, expectativas e incluso hasta quinielas en los distintos medios de comunicación, hoy por fin Miguel Herrera ha dado a conocer la lista de los 23 jugadores para el mundial de Brasil, ¿novedades? Pocas e incluso predecibles, nadie pensaba ver el nombre de Carlos Salcido en la lista final, pero todos coincidían en exclusión de Moisés Muñoz de la misma.

Seguramente más de medio millón de mexicanos queríamos (Me incluyo) fungir como asesores de Miguel para evitar un fracaso en el mundial, no obstante, y lejos de ser escuchado por el estratega tricolor, sus decisiones serán el reflejo de las mismas personas que lo colocaron ahí.
¿Frustrante? Tal vez, pues si te pones analizar nuestra mediocre liga podrás notar que no hay mucho de dónde echar mano y que al final del día, Herrera está siendo coherente en su sistema de juego y en los jugadores que necesita para echar andarlo.

¡Todo listo!, ¿Pero nos alcanzará?

 
Pero por qué seguir hablando de lo que ya numerosos periodistas han abordado y analizado, basémonos en lo más importante ¿qué esperamos de la participación de México en Brasil?, ¿Hasta dónde nos alcanzará para enfrentar a equipos como Brasil, Croacia y Camerún?

Las preguntas son muchas y las respuestas se irán acotando conforme veamos el desenvolvimiento de la selección nacional en sus partidos de preparación, las críticas podrán aumentar o por lo contrario disminuir, ilusionando nuevamente a todos los aficionados al futbol.

La real competencia ha comenzado, es el momento donde los Carlos Peña, Luis Montes, Isaac Brizuela deberán cambiar la pesimista forma de pensar del mexicano y comenzar a escribir nuevas historias, es momento de que los jóvenes levanten la mano, y junto con los experimentados Márquez, Peralta, Salcido y Ochoa llenen de ilusión y esperanza a está afición, que sin importar el resultado ha demostrado que los sigue apoyando. Porque al final del día la ilusión es lo que nos mantiene más cerca, la que nos hace soñar con la victoria y la que nos impulsa a ser cada día mejores.

Vámonos



Seré honesto; puedo criticar, maldecir y hasta insultar (en silencio) a mi selección, pero al final del día un mundial se juega así, nos mueven los sentimientos y las sensaciones por el deporte más hermoso del mundo, como lo diría Luis Omar Tapía ¿y si no fuera así?, simplemente no sería mexicano.