Si bien es cierto, el sábado se presentaba como un día importante para lo aficionados. Como muchos de ustedes esperaba ansioso el partido de la final de la Champions League, mi única incógnita era la elección del canal en que lo vería. Pasé por Fox Sports para ver toda la previa y el primer tiempo. Realmente me sorprendió la importancia que le dio el canal a un partido de élite europea (¡Vaya que le invirtieron los de Fox!). Posteriormente pase con ESPN para la segunda mitad, y como se dio que el partido fuera de tres tiempos, terminé en TV Azteca.  

Ya con el marcador a favor de los merengues, me llamó mucho la atención cuando Christian Martinoli(que admiro, dicho sea de paso), muy molesto hizo una serie de comentarios cuando Cristiano Ronaldo pisaba el balón en medio de dos rivales. Hasta cierto punto entendí la molestia del cronista. Hacer eso en tiempo extra y con el marcador a favor puede ser tomado como una falta de respeto al rival.

Lo que no entiendo es por qué esperar más de 90 minutos para hacer esas jugadas que tanto aclama un aficionado en cada partido. Lo digo porque hace mucho que los verdaderos apasionados a este deporte, olvidamos lo divertido que era ver el futbol en los pies de Di Stéfano, en la ostentosa magia de Maradona, la velocidad y drivling que caracterizó a Pelé, en la elegancia del “Mago Blanco” Zinedine Zidane, la velocidad de Ronaldo, en el descaro de Cafú, en la potencia de Roberto Carlos y la felicidad de Ronaldinho en cada jugada. Hoy sólo vemos soldados en el campo. Jugadores que juegan bajo una imagen, bajo la presión de un patrocinador y de una historia. Son los mismos que juegan con el miedo a equivocarse y que temen ser moneda de cambio para otros equipos. Soldados que serán olvidados al finalizar las batallas. Me pregunto; ¿acaso ya olvidaron como se levantó el Santiago Bernabéu para aplaudir a un descarado y atrevido jugador brasileño?, ¿No recuerdan lo que se siente robarle una copa del mundo a una selección en su país?¿Cuántos recuerdos tienen de aquellos ídolos suyos  haciendo un túnel, un sombrerito o una gambeta?, y sobre todo ¿Cuántas veces pretendieron imitarlos? 

Vámonos



Hoy en día sólo quedan los  recuerdos. Hoy, nos debemos conformar con estrellas de la farándula, metrosexuales en las portadas de revista y  sus contratos millonarios. ¡Vaya que ha cambiado el futbol! Ojalá les regrese la memoria de ese bello deporte que nos cautivó durante muchos años.